Consejos de escritura

Aquí tienes algunos consejos para que lo que escribas en tus cuentos sea interesante.

  • Describe las cosas. Podrías escribir: "La niña tenía el pelo rizado". O podrías decir: "El pelo de Samantha tenía docenas y docenas de rizos que rebotaban alborotados cuando caminaba".
  • Háblanos sobre una visita al dentista. ¿Estás un poquito nervioso? ¿Eres muy valiente? Usa muchas descripciones.
  • Usa bastantes palabras llenas de acción. En vez de decir: "El niño se dio en el dedo del pie y dijo "caramba". Puedes decir esto: "Andrés corrió por la sala, se dio un golpe en el dedo gordo contra la punta de la mesa del centro y gritó. 'Caramba!' 'Caramba, caramba, ¿por qué no le di al sofá en vez de a la mesa?'"
  • Cuando escribas, piensa en describir los cinco sentidos. Imagínate que tus amigos están leyendo tu cuento. ¿Cómo puedes asegurarte de que los mantienes entretenidos? Describe cosas en tu cuento de forma que tus amigos puedan verlas, oírlas, probarlas, olerlas y tocarlas. El limón es amarillo y claro que puede ser ácido, pero ¿no es más interesante decir que su color es el del sol cuando brilla en verano y es tan agrio y penetrante que tu cara se engurruña?
  • Diviértete utilizando tus palabras. Puedes hacer que rimen, canten o bailen a lo largo de la página. Imagínate cómo sonaría tu cuento si en vez de decirlo lo cantaras. O si hicieras que uno de tus personajes hable sólo rimando (¡y causara que los otros personajes se vuelvan locos!).

Estas son algunas ideas para empezar.

  • Cuenta un poema sobre tus dientes y cómo cuidarlos. Si necesitas ideas, consulta nuestra página de poesía.
  • Háblanos sobre una visita al dentista. ¿Estás un poquito nervioso? ¿Eres muy valiente? Usa muchas descripciones y palabras llenas de acción.
  • Escribe un cuento sobre el Ratoncito Pérez. ¿Dónde vive? ¿Tiene otro nombre, además de Ratoncito Pérez? ¿Qué hace con todos esos dientes? ¿A quién se parece? (O, ¿es una ratoncita?)
  • Escribe un cuento gracioso sobre mudar un diente. Puede ser un cuento verdadero o uno que inventes. Conocemos a una niña que perdió su primer diente en una fiesta de cumpleaños. Ella mordió una barra de chocolate pegajosa. Cuando se sacó la barra de la boca, ¡el diente estaba ahí mismo, paradito y bien derechito!